La historia detrás de los sonidos

La historia detrás de los sonidos

27 mar. 2014

Cantata del café. J. S. Bach.


Nacido en el seno de una ilustre familia alemana de músicos, la vida de Bach (1685-1750) parecía predestinada a la música, y es muy posible que el joven Johann Sebastian Bach no se planteara ninguna otra posibilidad cuando a los diez años se dedicaba él solo a copiar partituras difíciles que le fueron familiarizando con la escritura musical.



Aunque comenzó como cantante, pronto empezó a desempeñar funciones de violinista y organista. Sus especiales cualidades para el órgano le convirtió en el mejor intérprete de su tiempo de este instrumento y, probablemente, de todos los tiempos, lo que le llevó a un puesto de organista y, más tarde, de director de música de cámara de la Capilla del duque de Weimar.

En 1723 toma posesión de un puesto de profesor de canto en una escuela de Leipzig, pero está centrado casi por completo en su faceta de compositor hasta que, una enfermedad en los ojos le deja casi ciego en apenas dos años.

Los rasgos más característicos del estilo de Bach son la sobriedad, seriedad y dificultad de sus obras, culminando en él toda la riqueza formal y sensibilidad expresiva de la música barroca.

Nosotros vamos a escuchar ahora la denominada "Cantada del café" (Cantata BWV 211), uno de los pocos ejemplos que nos han llegado de cantatas profanas del genio de Bach.


Fue compuesta en 1723 utilizando un texto escrito unos años antes. Bach la compuso como un divertimento, para ridiculizar la gran afición al café que, en aquellos años, se había adueñado de la Europa central, a donde acababa de llegar la infusión.

La historia cuenta las discusiones entre un burgués alemán y su joven hija: el padre regaña a la hija por su desmedida afición al café y ella le responde. Al final, ambos protagonistas llegan a un pacto y todo se arregla de la mejor de las maneras: la hija promete ser más moderada en el consumo de café, tal y como le pide su padre.

Escucharéis tres cantantes: el padre, en la tesitura de barítono; la hija, interpretada por una soprano, y el narrador, que va explicando a la audiencia los antecedentes de la acción y el acuerdo entre ambas partes, por parte de un tenor.

Al final de la cantata se escucha un terceto de ritmo bailable que celebra el acuerdo al que han llegado. Aquí os dejo la cantata completa y, más abajo, una divertida recreación del terceto final:




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